Los Reyes La Paz, municipio del Estado de México, está enfrentando un reto cada vez más complejo: la presencia de conductas suicidas entre sus habitantes. Recientemente se reportó el caso de un menor de 13 años que terminó con su vida tras conocer el inminente divorcio de sus padres. Ante esta situación preocupante, las autoridades han tenido que tomar cartas en el asunto para hacer frente a este problema que afecta a adolescentes y adultos por igual.
Las cifras alarmantes en la comunidad
En lo que va del año, además del trágico suicidio del joven, se ha registrado un intento de autoeliminación. Además, en años recientes, se han documentado otros casos de suicidios consumados por ahorcamiento. La presidenta municipal, Martha Guerrero Sánchez, reconoció que este tema se está convirtiendo en un problema de salud pública urgente.
Factores que inciden en el comportamiento suicida
Los principales factores asociados que se han identificado en Los Reyes La Paz incluyen disfunción familiar, problemas económicos agravados por las condiciones regionales, y discriminación. Guerrero Sánchez enfatiza que desde la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición se ha revelado que el 6% de los adolescentes en el Estado de México han manifestado ideación suicida persistente.
Acciones gubernamentales y comunitarias
Consciente de la gravedad de la situación, el gobierno local se unió al Programa Nacional para la Prevención del Suicidio. A través de esta iniciativa, han empezado a operar brigadas multidisciplinarias con psicólogos itinerantes, se realizan capacitaciones en escuelas para combatir el bullying y se abrieron módulos del DIF destinados a ofrecer atención psicológica gratuita.
La alcaldesa subrayó que se están utilizando campañas digitales dirigidas a jóvenes, apoyadas con las redes sociales oficiales del municipio, las cuales han mostrado ser efectivas en la difusión de recursos de ayuda disponibles.
Un problema que requiere atención integral
La problemática del suicidio es multidimensional y requiere de un enfoque integral que aborde tanto la salud mental comunitaria como los aspectos socioeconómicos. A través de políticas intersectoriales, las autoridades buscan mitigar este fenómeno creciente, confiando en que sus actuales esfuerzos ayudarán a disminuir la tendencia.
