En medio de un clima político tenso en el municipio de Los Reyes La Paz, la exalcaldesa priista Cristina González Cruz ha salido a desmentir las acusaciones de corrupción lanzadas por su sucesora, la presidenta municipal morenista Martha Guerrero Sánchez. Este cruce de declaraciones se ha convertido en un reflejo de las fricciones típicas que surgen cuando cambia el poder partidista en los gobiernos locales.
Defensa y argumentos de González Cruz
Cristina González Cruz, quien actualmente ostenta el cargo de secretaria de Organización del PRI en el Estado de México, ha declarado que las acusaciones en su contra carecen de fundamento. Asegura que durante su administración se manejaron los recursos con transparencia y conforme a derecho. Además, enfatiza que no ha recibido notificación alguna sobre denuncias penales o procesos administrativos relacionados con su gestión.
Acusaciones de la administración actual
Por otro lado, la alcaldesa Martha Guerrero ha manifestado su preocupación por una supuesta herencia de más de 700 millones de pesos en deudas, así como deficiencias en infraestructuras y servicios públicos. Según Guerrero, estos problemas son resultado del “saqueo” perpetrado por la administración anterior.
Un contexto de disputa política
La exalcaldesa González Cruz ha atribuido estas acusaciones a motivos políticos, señalando que se tratan de descalificaciones infundadas por parte del gobierno actual, con el cual su partido, el PRI, mantiene un antagonismo político. Insiste en que las obras y mejoras actuales pueden atribuírsele a su administración previa y pide respeto mutuo entre partidos.
Conclusión
Mientras la disputa sigue caldeándose, el proceso de auditoría solicitado por la alcaldesa Guerrero podría arrojar más luz sobre la gestión pasada de González Cruz. Sin embargo, hasta el momento, la tensión política y la ausencia de pruebas concretas mantienen este caso en el ámbito de las acusaciones cruzadas. La situación en Los Reyes La Paz es emblemática de los desafíos que enfrentan los gobiernos locales al cambiar de administración, especialmente cuando se trata de partidos con fuertes diferencias políticas.
